Edén

La arquitectura es un modo de cambiar el paisaje. Pasear es otro.

Un fracaso

dejar un comentario »

Mi nombre es Miguel Cecaumeno (Μιχαήλ Κεκαυμένου ). Escribo esto (quizás para calmar mi conciencia) desde mi lecho de muerte en Trebisonda. Acaba de irse el protovestiarius Giorgios Amoiroutzes, mi mejor amigo, antes de irse a una misión encargada por el propio David. Fuera oigo los cañones turcos, y no se cuanto tiempo le queda a la ciudad.

Veréis, yo perdí Constantinopla. Pero, no, no fui un traidor. Combatía en la muralla de Blaquernas, allí me había desangrado durante varios días. Hicimos una salida por la poterna de la Kerkoporta. Matamos a muchos turcos, nosotros y los italianos de Bocchiardi. Volvíamos, y después de entrar me di cuenta de que era el último, y todos buscaban ya refugio. Me volví, a cerrar la poterna, cuando en ese momento una bala me alcanzo en el casco, derribandome al suelo. Quede allá, impotente, escuchando (perdí la visión por unos días), pero escuchando a los feroces jenizaros acercándose a la puerta abierta. Intente arrastrarme, pero no pude. Sabía lo que pasaría si no podía cerrarla….y fracasé.

Desperté en el campamento turco, varios días mas tarde, entre muchos heridos. Conseguí escapar, lleno de vergüenza. Yo perdí el imperio, y el emperador Constantino, y tantos otros murieron por mi causa.

Yo soy Miguel Cecaumeno, (Μιχαήλ Κεκαυμένου ), y yo perdí el Imperio Bizantino.


Advertisement

Escrito por ryukenichi

agosto 19, 2011 a 11:23 am

Escrito en Cuento/Ensayo

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.